La energía se mantiene como la principal fuerza que empuja los precios, pero en los datos destacó un notable repunte de la inflación de los servicios (reflejo de una combinación de efectos de calendario, pero, posiblemente, también de impactos indirectos del encarecimiento energético). Estas cifras refuerzan la perspectiva de que el BCE endurezca de manera controlada su política monetaria, con un primer incremento de tipos en su reunión del próximo 11 de junio (tipo depo al 2,25% con más de un 90% de probabilidad cotizada en los mercados).
Dato
La inflación general de la eurozona (IPCA) subió hasta el 3,2% interanual en mayo (+0,2 p. p. respecto a abril), mientras que la núcleo saltó al 2,5% (+0,3 p. p.).Entre las cuatro grandes economías, la inflación armonizada aumentó en Francia (2,8%, +0,3 p. p.), Italia (3,3%, +0,5 p. p.) y España (3,6%, +0,1 p. p.), y disminuyó en Alemania (2,7%, –0,2 p. p.).
Valoración
El aumento de la inflación fue bastante acorde con lo previsto: el consenso de Bloomberg pronosticaba una general en el 3,2% (en consonancia con lo observado) y una núcleo en el 2,4% (1 décima por debajo).En términos intermensuales no desestacionalizados, la inflación general fue del 0,1% y la núcleo del 0,3% (vs. un promedio histórico del 0,2% en el mes de mayo en ambos casos).El desglose por componentes muestra cómo la energía se mantiene como la principal fuerza que empuja los precios (volvió a añadir 1 p. p. al conjunto de la inflación general, al igual que en abril), mientras que la inflación de los alimentos se moderó.
Sin embargo, la dinámica más destacada fue la de los componentes núcleo, con los bienes industriales mostrando una tendencia gradual y sostenida al alza, y un notable repunte de la inflación de los servicios (con el mayor salto en un año, hasta niveles máximos de los últimos seis meses). En parte, el rebote de los servicios puede explicarse por la desaparición del efecto calendario de Semana Santa (que había deprimido «artificialmente» las cifras de abril), pero, a la espera de disponer de un desglose detallado, también puede reflejar efectos indirectos del conflicto en Oriente Próximo, dado que hay distintos servicios muy sensibles a la energía (especialmente los relacionados con el transporte).En conjunto, estas cifras de inflación vuelven a confirmar que, a través del encarecimiento energético, el conflicto de Oriente Próximo está elevando de manera relevante los precios de la eurozona, además de tener un potencial significativo de propagación al resto de la cesta de consumo (efectos indirectos).
Por ello, prevemos que el BCE endurezca de manera controlada su política monetaria, con un primer incremento de tipos en su reunión del próximo 11 de junio (tipo depo al 2,25% con más de un 90% de probabilidad cotizada en los mercados).Con todo, la ausencia de desequilibrios importantes entre oferta y demanda agregadas (como dibujan las modestas cifras de PIB de la eurozona en los últimos trimestres) y el deterioro de la confianza entre empresas y consumidores en los últimos meses hacen pensar que los efectos indirectos serán limitados (aunque todavía es pronto para evaluarlo). Todo ello facilita que el endurecimiento de la política monetaria del BCE sea controlado (los mercados cotizan un total de dos o tres incrementos en 2026, lo que situaría el depo en el 2,50% o 2,75% a finales de año).
