Este es el rédito anual que un propietario de una vivienda consiguió al ponerla en alquiler tras su adquisición. Así, teniendo en cuenta que el precio medio de compra de una residencia tipo de 90 m2 en España fue de 219.780 euros (2.442 euros/m2) y que la renta media mensual fue de 1.317 euros, el propietario obtuvo un total de 15.811 euros brutos anuales, lo que le arrojó una rentabilidad bruta por el activo del 7,19%. Esto supone un incremento prácticamente de un punto respecto al mismo periodo de 2025 (6,39%). La subida con respecto al pasado mes de marzo (7,15%) no es tan acusada.
El ranking de pisos.com sobre la rentabilidad media del alquiler de las capitales de provincia españolas dibujó una horquilla que va desde una rentabilidad del 8,06% registrada en Tarragona al 3,86% de Donostia – San Sebastián. En este sentido, los precios más competitivos se encontraron en la ya citada Tarragona (8,06%), Jaén (7,40%), Sevilla (7,38%), Huesca (7,30%), Castellón de la Plana (7,17%), Ávila (7,12%), Almería (7,02%), Barcelona (7,01%), Murcia (7,00%) y Segovia (6,98%). En el ranking de rentabilidad de las capitales de provincia menos beneficiosas fueron Donostia – San Sebastián (3,86%), Girona (4,39%), Palma (4,41%), Cádiz (4,56%), Pamplona (4,62%), A Coruña (4,70%), Málaga (4,79%), Salamanca (4,81%), Logroño (4,81%) y Bilbao (4,89%). “Las diferencias de rentabilidad entre capitales evidencian que el mercado del alquiler evoluciona a distintas velocidades según el territorio. Mientras algunas ciudades mantienen precios de compra más ajustados y una demanda arrendataria muy activa, otras presentan valores de adquisición muy elevados que reducen el margen de retorno para el inversor. La presión sobre el alquiler sigue siendo intensa en buena parte del país, pero sus efectos no son uniformes y dependen tanto del dinamismo económico local como de la capacidad de generar nueva oferta residencial”, afirma el experto.
