Lagarde describió un escenario cambiante, ante un shock “importante” y “severo” que “está desplegándose” y en el que la respuesta dependerá de la intensidad y la duración de las tensiones y la propagación de sus efectos económicos. Los escenarios presentados por el BCE muestran que el conflicto puede ir desde un cambio de décimas en las perspectivas de la eurozona a un repunte inflacionario relevante. Todo ello refuerza el cambio de expectativas de los mercados, que tras la reunión cotizan plenamente dos subidas de tipos en 2026 (la primera entre abril y junio, la segunda entre julio y septiembre) y valoran un tercer incremento (depo en el 2,75% en diciembre con un 75% de probabilidad).
Puntos clave
El BCE mantuvo los tipos de interés (depo en el 2,00%) pero traslució preocupación por el potencial estanflacionario del conflicto en Oriente Próximo, con un incremento de la inflación esperada y una rebaja en la previsión del crecimiento económico. Lagarde describió un escenario cambiante, ante un shock “importante” y “severo” que “está desplegándose” y en el que la respuesta dependerá de la intensidad y la duración de las tensiones y la propagación de sus efectos económicos (p. ej., efectos indirectos del encarecimiento de la energía sobre el resto de los precios, la confianza de los agentes o las cotizaciones financieras).
El BCE enmarcó el nuevo entorno con tres escenarios:
Unas previsiones base que se cerraron excepcionalmente tarde y se construyen con los precios de la energía cotizados en los mercados a mitades de la semana pasada
Un escenario adverso, con el petróleo y gas tensionándose con intensidad (pico promedio de 120$ para el barril de Brent y 90€ para el gas TTF en el 2T 2026) pero con una recuperación posterior relativamente rápida (cerca de 70$ y 30€ en verano de 2027):
Un escenario severo, con una tensión fuerte y persistente en los precios del petróleo y el gas (en el 2T 2026 pico promedio de 145$ y 106€ y en el 4T 2028 todavía en 103$ y 43€):
El escenario base ya incluye algo de propagación y efectos indirectos, pero estos son mucho más fuertes en el adverso y severo (donde el estrés energético viene acompañado de turbulencias en los mercados financieros y una mayor incertidumbre, que pesan sobre el consumo de los hogares, la inversión y el comercio exterior). Los escenarios adverso y severo no incorporan una respuesta endógena ni de la política monetaria del BCE ni de la política fiscal.
Lagarde usó un juego semántico para explicar por qué el BCE no tocó tipos hoy y, a la vez, señalizar la posibilidad de subidas de cara a las próximas reuniones: “no estamos en un buen lugar” (al revés que en los últimos meses) pero sí “estamos bien posicionados” para gestionar la situación:
Destacó un punto de partida favorable con “el triple 2”: datos de inflación en el 2%, expectativas de inflación de medio plazo en el 2%, y tipo oficial del BCE en el 2% (nivel neutral). Con todo, dio un toque de alerta con las expectativas de inflación al reconocer que pueden verse influenciadas por la experiencia reciente de la crisis inflacionista de 2022. Puso en valor el aprendizaje del BCE en los últimos años, con una mejora de los modelos y de la estrategia para facilitar una actuación ágil, y un mayor conocimiento de los mecanismos de transmisión de los shocks negativos de oferta. Apuntó que hoy el mercado laboral se muestra sólido, sin el sobrecalentamiento ni la escasez de trabajadores sufrida en la recuperación post- pandémica.
Tras la reunión, los mercados financieros consolidan el cambio de expectativas de las últimas semanas (pre- conflicto apuntaban a tipos estables, con un sesgo levemente dovish) y cotizan plenamente dos subidas de tipos en 2026 (la primera entre abril y junio, la segunda entre julio y septiembre) y valoran un tercer incremento (depo en el 2,75% en diciembre con un 75% de probabilidad).
Las previsiones se cerraron el 11 de marzo, con unas sendas de precios del petróleo y el gas calculadas con los futuros promedio de los últimos tres días. Es decir, las proyecciones asumen para 2026 un petróleo promedio de 81,3$ y un gas de 46,4€, con un euro relativamente depreciado en los 1,13 dólares. Hoy los mercados cotizan unos precios promedio para 2026 cercanos a los 90$ (petróleo) y 56€ (gas), con el euro en los 1,15$.
Escenario económico
Ante el escenario cambiante, el BCE describió un estado de la economía de la eurozona relativamente positivo, con señales de mejora en la demanda doméstica y una inflación en el objetivo.En concreto, el BCE destacó el mayor dinamismo del consumo de los hogares, ante una mejora de su poder adquisitivo y una baja tasa de paro, además de una mayor inversión empresarial. Por otro lado, el BCE vio pocos cambios en los últimos datos de inflación, corroborando la visión de unas presiones de precios subyacentes en el objetivo.Ante las disrupciones derivadas del conflicto en Oriente Próximo, el BCE presentó un mapa de riesgos sesgado a la baja para el crecimiento y al alza para la inflación. Apenas hubo alguna mención a las tensiones comerciales relacionadas con los aranceles, que hasta la fecha dominaban la narrativa de riesgos.El BCE pidió mantener unas finanzas públicas responsables (que las posibles medidas de apoyo sean temporales y enfocadas [targeted]) y reiteró su llamada para reforzar la resiliencia de la eurozona a través de una mayor integración (unión de los mercados de ahorro e inversión, euro digital, simplificación y armonización normativa).
Política monetaria
El BCE dejó el depo en el 2,00%, el refi en el 2,15% y el MLF en el 2,40%, niveles en los que se mantienen desde junio de 2025. El BCE mantiene una estrategia de ir “reunión a reunión” y tomar decisiones “según la evolución de los datos”, con tres criterios clave: las perspectivas de inflación (teniendo en cuenta datos y riesgos), las dinámicas de precios subyacentes y la fortaleza de la transmisión de la política monetaria.Antes de terminar algo prematuramente la rueda de prensa por temas de agenda, Lagarde puso más color a estos criterios al remarcar la importancia de los efectos indirectos y de segunda ronda sobre los precios y repasar una lista de indicadores clave a seguir: i) todos los mercados de materias primas, ii) cuellos de botella en cadenas de suministro, iii) expectativas de precios de venta de las empresas, iv) indicadores de demanda y actividad a
tiempo real, y v) trackers salariales.
Reacción de los mercados
La sesión de hoy de los mercados financieros estuvo muy marcada por la intensificación de los ataques a instalaciones energéticas en el Próximo Oriente y comportó una elevada volatilidad. El petróleo Brent superaba los 110$ (en algunos momentos casi tocó los 120$) y el gas llegó a sobrepasar los 70€ para luego bajar a cerca de 60€. Las bolsas acusaron pérdidas generalizadas, con los principales índices cayendo entre un 2% y un 3%. Los tipos de interés soberanos a 10 años repuntaban entre 2 p. b. y 5 p. b., mientras las primas de riesgo de la periferia de la eurozona se mantuvieron contenidas (entre +1 p. b. y + 3 p. b.). Con todo, la reunión del BCE tuvo una recepción más bien positiva y el euro subió de la zona de los 1,14$ a los 1,15$ a lo largo de la rueda de prensa del BCE.
