El mismo día que Soledad Iparraguirre, alias Anboto, exjefa de la banda terrorista ETA, ha salido de prisión con un régimen de semilibertad –pese a no haber cumplido ni un 3 % de su condena–, la Audiencia Nacional ha acordado tomarla declaración como investigada por el atentado en la casa-cuartel de Santa Pola (Alicante) en 2002.
Así lo ha comunicado el titular de la Plaza 6 del Tribunal Central de Instancia, Antonio Piña, en una providencia a la que ha tenido acceso Europa Press. Además de Anboto, también serán interrogados Ainhoa Mújica, alias Olga, Juan Antonio Olarra y Félix Ignacio Esparza.
El anterior titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6, García Castellón, ya procesó en 2024 a otros exdirigentes de ETA por estos mismos hechos. Concretamente, la Audiencia Nacional condenó en 2012 a 843 años de cárcel a los etarras Andoni Otegi Eraso, alias Iosu, y Óscar Celarain Ortiz, alias Peio, al considerar probado «sin ningún género de duda» de que fueron los autores del atentado. Ahora, el magistrado Piña investiga quiénes fueron los autores intelectuales de dicho atentado.
Ocurrido el 4 de agosto de 2002, el atentado de Santa Pola fue uno de los ataques más trágicos de ETA. La banda terrrorista hizo estallar un coche bomba cargado con unos 50 kilos de explosivos frente a la Casa Cuartel de la Guardia Civil en este municipio alicantino. La explosión se produjo a las 20:30 horas, sin previo aviso y en una zona de gran afluencia turística.
Como resultado, fallecieron Cecilio Gallego Alaminos, un hombre de 57 años que esperaba en una parada de autobús cercana, y Silvia Martínez Santiago, una niña de apenas seis años, hija de un guardia civil, que se encontraba en su vivienda dentro del cuartel. Además, el atentado dejó más de 30 heridos y causó cuantiosos daños materiales en el cuartel y los edificios circundantes.
Este atentado fue determinante para la posterior ilegalización de Batasuna, al no condenar la formación de este asesinato, lo que aceleró la aplicación de la Ley de Partidos.
