Fuentes del organismo supervisor están decididos a analizar su situación de idoneidad como consejero, una vez que el juez Juan Carlos Peinado ha dictado auto de procesamiento, que abre su paso a sentarse en el banquillo.
Este momento procesal es el que suele motivar a la institución comunitaria a revisar las condiciones de un miembro del órgano rector de una entidad y a reevaluar la aprobación que validó en 2024, pocos meses antes de que fuera imputado por sus relaciones con Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, que va camino también de someterse a un juicio oral por cuatro delitos.
El banco podría adelantar cualquier decisión y forzar su cese, sin necesidad de tener que verse obligado por una orden del BCE. Hasta la fecha, siempre ha defendido al empresario aragonés. Es más, este mes de marzo su junta de accionistas aprobó la renovación de Barrabés como consejero externo.
Barrabés es miembro de la comisión de nombramientos, de banca responsable, sostenibilidad y cultura, y de innovación y tecnología del Santander. El banco destaca que tiene «una dilatada trayectoria como empresario y pionero del comercio electrónico», por lo que «aporta al consejo una amplia experiencia en el mercado español, en especial en innovación y transformación digital orientadas a la plena integración de la tecnología en el desarrollo socioeconómico, la distribución minorista y la promoción del talento, en favor de las personas y las instituciones». De igual modo, subraya que «su experiencia como fundador y patrono de múltiples organizaciones sin ánimo de lucro orientadas a la educación, el emprendimiento y la protección del medioambiente, contribuye a que el consejo enriquezca sus competencias de negocio responsable y sostenibilidad».
