El aumento del precio del queroseno y la incertidumbre económica están llevando a las compañías a retirar aviones de mercados centroeuropeos para reforzar rutas con mayor demanda turística. Ryanair ha reducido su previsión de pasajeros y ha recortado capacidad en países como Bélgica, Grecia, Alemania o Países Bajos, mientras que Lufthansa, easyJet e IAG también han anunciado ajustes para la temporada invernal.
España, sin embargo, está esquivando buena parte del tijeretazo gracias al atractivo de destinos como Canarias, Baleares, la Costa del Sol, Madrid y Barcelona. La demanda turística está permitiendo absorber capacidad retirada de otros mercados e incluso impulsar nuevas operaciones.
El repliegue de algunas compañías está siendo compensado por otras. Vueling e Iberia Express han reforzado su oferta para el invierno, especialmente en Canarias y rutas nacionales, mientras que Wizz Air aumentará su presencia con nuevas bases en Madrid, Valencia y Santiago de Compostela.
La excepción se encuentra en algunas regiones del norte peninsular, donde los recortes de Ryanair han reducido la conectividad en varios aeropuertos. Aun así, el mercado español mantiene un mejor comportamiento que el resto de Europa.
La fotografía para este invierno muestra una Europa más prudente y unas aerolíneas obligadas a ser selectivas por el coste del combustible, mientras España sigue beneficiándose del tirón turístico y de la redistribución de capacidad hacia los destinos vacacionales más demandados.
