De concretarse la oferta lanzada el fin de semana pasado por parte de la firma estadounidense, dueña ya del 20% del accionariado de la matriz alemana de Glovo, se generaría además una situación casi de monopolio en España de un negocio que, más allá del reparto a domicilio, en los últimos años ha ampliado sus servicios con envíos de la compra desde supermercados, parafarmacias y otros comercios.
Según la sentencia del Juzgado de lo Mercantil de Barcelona nº 2 de julio de 2025. en la que se desestimaba la demanda presentada por Just Eat Spain contra Glovo por el uso de falsos autónomos, la filial española de Delivery Hero ostentaba en aquel momento una cuota de mercado del 53,8%, mientras que Uber Eats acaparaba un 28,5%. Entre ambas, sumarían más de un 82% del mercado dejando en una posición de extrema debilidad a Just Eat en España con un 14,5% del pastel.
La fusión de ambas compañías contribuiría además a paliar el fuerte impacto sobre su actividad de la conocida como Ley Rider de mayo de 2021, que les ha obligado a transitar desde un modelo de negocio basado en el uso de repartidores autónomos al de personal contratado y que ha provocado escasez de candidatos por las peores condiciones que se ofrecen con el nuevo escenario. En este sentido, la consultora Circana revelaba a comienzos de año que el negocio del delivery en España había caído un 7% en 2025 a consecuencia del proceso de transición del modelo laboral del reparto a domicilio frente a otros grandes países europeos donde creció a un ritmo del 4%.
Por otra parte, una hipotética adquisición afectaría a alrededor de 30.000 trabajadores en nuestro país. Solo Glovo suma entre 20.000 y 21.000 repartidores contratados directamente o a través de terceras empresas, así como más de 1.800 personas en sus oficinas de Barcelona, Madrid, Sevilla y Bilbao. Uber Eats, con alrededor de 150 empleados en oficinas, por su parte, no comparte la cifra de repartidores que trabajan para la compañía, aunque solo el año pasado contrató a 7.000.
