La gasolina se abarató un 4,64% durante la última semana, hasta los 1,849 euros por litro, poniendo fin a doce semanas consecutivas de subidas en las que acumuló un encarecimiento cercano al 35% desde finales de junio.
Por su parte, el gasóleo bajó un 0,88%, situándose en 1,917 euros por litro y rompiendo una racha de tres incrementos consecutivos. La semana anterior había alcanzado su nivel más alto desde julio de 2022.
Los precios ya reflejan las nuevas ayudas fiscales, que elevan la bonificación a 20 céntimos por litro en octubre para gasolina y diésel. El descuento se reducirá a 13 céntimos en noviembre y a seis en diciembre, aunque podrá volver a los 20 céntimos si el petróleo se encarece más de un 15%.
Con las tarifas actuales, llenar un depósito medio de 55 litros cuesta 105,43 euros en el caso del diésel y 101,69 euros para la gasolina. Estas cifras suponen aproximadamente 28 y 20 euros más, respectivamente, que hace un año.
Pese al reciente descenso, ambos carburantes continúan en niveles elevados, aunque todavía por debajo de los máximos históricos alcanzados en el verano de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo a 2,10 euros.
