Y es que, tal y como ha avanzado ‘Bloomberg’, el creador de ChatGPT ha optado por recomprar títulos a empleados actuales y antiguos en lugar de recurrir a inversores externos de cara a su salto al parqué estadounidense. En este sentido, la oferta pública de adquisición se ha estado gestando desde que OpenAI cerró su ronda de financiación récord de 122.000 millones de dólares el pasado mes de marzo. El acuerdo ayudará a aliviar parte de la presión de liquidez a corto plazo, permitiendo a los empleados vender una parte de sus participaciones antes de la potencialmente masiva salida a bolsa de la compañía.
De hecho, la ventas secundarias se han convertido en parte de la estrategia de OpenAI previa a su debut bursátil. La startup ya completó una oferta pública de adquisición de 6.600 millones de dólares con una valoración de 500.000 millones de dólares en octubre, y otra oferta pública de adquisición de 1.500 millones de dólares en 2024.
Cabe destacar que las principales empresas privadas de IA permiten periódicamente a sus directivos y empleados liquidar parte de sus acciones. Es más, en otras ocasiones, OpenAI ha recurrido a inversores como Thrive Capital, SoftBank, Dragoneer Investment Group, MGX de Abu Dhabi y T. Rowe Price para que compraran títulos a los trabajadores.
