Son datos de la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce), entidad sin ánimo de lucro con décadas de experiencia en este ámbito e integrada por 70 empresas y organizaciones. Según indicó Aseproce a Servimedia, EEUU concentra el 32% de los participantes, seguido del Reino Unido (27,1%) e Irlanda (20,2%). Entre ambos destinos suman cerca del 80% del total, mientras que Canadá representa el 4,3%.
Por tipo de programa, el más demandado es Juniors Corta Duración (54,6%), es decir, estancias de entre dos y doce semanas de duración. Le sigue el Año Escolar, por el que opta el 12,5% de los estudiantes, ‘Work & Travel’ (12%), para compatibilizar trabajo y estudios; Au Pair (11,3%), para cuidar de niños enseñándoles un idioma, y el programa de Adultos Corta Duración (9,1%).
Más allá de la documentación que hay que preparar para cada destino, cada uno con sus particularidades que requieren cierta anticipación para cumplir los plazos, desde Aseproce insisten en que la preparación emocional es igual de determinante.
Separarse de la familia durante semanas o meses, adaptarse a una nueva cultura y desenvolverse en otro idioma son retos que muchos jóvenes subestiman. Por eso, desde la asociación se recomienda hablar con antelación sobre las expectativas del viaje y acordar una frecuencia de contacto que permita al estudiante ganar autonomía sin sobreprotegerlo desde la distancia.
Asimismo, aconseja tener siempre localizados los datos de la familia de acogida, el centro educativo y la agencia. También recomienda que todo menor que se desplace al extranjero durante una temporada se inscriba como no residente en el consulado español correspondiente. La asociación subraya que los programas en el extranjero desarrollan competencias que el aula tradicional difícilmente puede ofrecer, como la resiliencia, la apertura cultural, la capacidad de adaptación y la autonomía personal, beneficios que explican el crecimiento sostenido de la demanda en los últimos años.
«Cada año comprobamos que la mayoría de los problemas que surgen en destino tienen su origen en una preparación insuficiente, ya sea documental o emocional. Desde Aeproce queremos que las familias lleguen al momento de la despedida con todo resuelto, para que el foco esté donde tiene que estar, en la experiencia que les espera», afirmó el presidente de Aseproce, Bordona.
