El minuto y medio de insultos y descalificaciones de Donal Trump contra España en la rueda de Prensa de esta mañana han caído en saco roto. El presidente de EE UU ha repetido guion y palabras gruesas, pero se ha encontrado con una respuesta de Pedro Sánchez extremadamente medida. Tanto que, según él, el encuentro de esta mañana ha dado hasta para «hablar de fútbol».
En su intervención ante los medios, el presidente del Gobierno ha dicho que en su cruce solo ha habido «buenas palabras y amabilidad». Recordemos que Trump había dicho apenas tunas horas antes que España es una «causa perdida», un «socio terrible» y «mala gente». Y que EE UU va a cortar todo el comercio con nosotros, algo que ya hemos el 3 d e marzo y que, además, es imposible.
A esta retahíla Sánchez ha respondido que se ha enterado «por los medios de comunicación» y que recibe los ataques «con calma y paciencia» y también «con cierta normalidad». Ha dicho que, más allá de las declaraciones, hay unas «relaciones bilaterales muy positivas entre España y Estados Unidos». Además, ha recordado que las relaciones comerciales «son con la Unión Europea y no de forma individual con cada uno de sus miembros».
Es verdad que ha habido reproches para otros países, sobre todo Francia, Alemania e Italia por la falta de apoyo a su guerra en Irán auspiciada por Israel, pero España ha vuelto a llevarse la peor parte. Trump y Sánchez han entrado al plenario por separado y, al menos en cámara, no ha quedado registrado ningún saludo o acercamiento. Hasta tres países los separaban en la reunión, es decir, tres mandatarios sentados en sus respectivas sillas.

