Y la sesión de hoy ha sido uno de esos paseos de una galería de socios que no saben que decir, porque están obligados a seguir apoyando a un loco con el que ya no comparten nada, salvo el sillón, porque eso es lo único que les une a él. El resto de los puntos en común que hace dos años les impulso a conformar un grupo progre para una Legislatura rica en trasformaciones ha muerto, sin que esa trasformación del Estado haya llegado a su fin, aunque muchos de sus objetivos se hayan alcanzado para la ruina de la democracia española.
Del discurso del presidente han destacado eso si, los ataques a la oposición, ya que Sanchez para no permitir el debate se ha dedicado ha hacer de oposición, tratan así de huir hacia adelante y escapar a la critica por corrupción.
Yes que para el presidente todo se resume en : o él o una «oposición destructiva abonada al esperpento». Poco importa que Sánchez esté acorralado, sin apoyos parlamentarios. Él está pisando el acelerador. Por eso, opta permanentemente por el ataque como defensa y saca a pasear continuamente la acusación de practicar una “estrategia rendida a la ultraderecha”, y reivindica para si el que “no ha habido en la historia del país un Gobierno tan parlamentario como el que presido”.
No lo ha logrado y el líder de la oposición se ha mostrado tajante contra el presidente del Gobierno, con preguntas como: “¿Ya sabe dónde vivía su hermano, señor Sánchez? Mire bien en todas las habitaciones de la Moncloa, no vaya a ser que siga por allí”, ha comentado con ironía.Y es que la ironía de Feijóo le ha dejado a Sánchez sin réplica: «¿En qué universidad pública ha estudiado?»
De esta manera, Feijóo ha señalado que «para ser presidente del Gobierno hay que poder hablar mirándole a los ojos a la gente. Y usted solo puede hablar mirándole a los ojos a su abogado, señor Sánchez». Con ello, el líder del PP ha criticado la supuesta desconexión de Sánchez con la ciudadanía y ha dejado caer la falta de transparencia del Ejecutivo.
Feijóo ha afirmado que los socios de Sánchez habrían elegido un presidente «dócil» y «fiable», mientras que él asegura no actuar de la misma manera. Y ha dejado claro que, llegado el momento, no otorgará ningún tipo de trato especial a Sánchez ni a sus allegados.
Finalmente, el líder del Partido Popular ha finalizado su intervención advirtiendo que no concederá privilegios ni amnistías a Sánchez ni a sus allegados: «No le voy a amnistiar, señor Sánchez». Con estas palabras, Feijóo ha vinculado directamente la polémica sobre la residencia de su hermano con la responsabilidad política del presidente del Gobierno.
