Aunque el documento no aclara si la decisión se tomará en octubre o diciembre, la mayoría de los responsables monetarios considera necesario un mayor endurecimiento para contener la inflación.
La Fed mantiene su preocupación por unos precios que siguen situándose por encima de su objetivo del 2%, pese a cierta moderación reciente. Según las actas, la combinación de inflación elevada, fortaleza del mercado laboral y crecimiento económico sólido justifica una nueva subida de la tasa de fondos federales.
No obstante, los miembros del organismo subrayan que actuarán en función de los datos que se publiquen en los próximos meses y que cada reunión se abordará sin decisiones predeterminadas.
En septiembre, la Fed elevó los tipos en 25 puntos básicos, hasta el rango del 3,75%-4,00%, en la primera subida de los últimos tres años. Tras aquel encuentro, los mercados interpretaron que habría más incrementos, aunque los datos recientes de inflación, mejores de lo esperado, han reducido las probabilidades de una nueva subida en octubre.
Por ello, los inversores consideran más probable que cualquier ajuste adicional se produzca en diciembre. Aun así, las actas advierten de que persisten riesgos de que la inflación se mantenga elevada debido a una demanda más fuerte de lo previsto o a posibles perturbaciones en la oferta.
La decisión adoptada en septiembre fue aprobada por unanimidad por los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).
