Durante la presentación de sus perspectivas semestrales, el responsable de ventas para Iberia, García Díaz, afirmó que España es actualmente la principal apuesta de la gestora desde el punto de vista de los mercados.
Según explicó, la confianza se apoya tanto en factores macroeconómicos como empresariales. Destacó que España lidera el crecimiento económico europeo desde la pandemia, con un avance acumulado cercano al 8%, una inflación contenida por debajo del 3% y un mercado laboral que continúa mostrando fortaleza. Para BlackRock, estos indicadores dibujan una economía sólida y con buenas perspectivas.
En el plano bursátil, la gestora sigue viendo valor en el mercado español, aunque no espera repetir las extraordinarias revalorizaciones registradas en ejercicios anteriores. Dentro del Ibex 35, muestra especial preferencia por el sector bancario debido a su rentabilidad, márgenes de interés atractivos, balances saneados y el potencial derivado de posibles operaciones corporativas.
BlackRock cuenta con inversiones en España por valor de 104.000 millones de euros, un 18% más que el año anterior. Aproximadamente la mitad está destinada a renta variable, mientras que el resto se distribuye entre deuda pública, deuda privada y activos de mercados privados.
A nivel global, la gestora mantiene una visión favorable tanto para la bolsa estadounidense como para las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial. Reconoce riesgos asociados a algunas valoraciones y proyectos, pero considera que el crecimiento de beneficios sigue respaldando al sector.
La firma identifica tres grandes tendencias para los próximos años: la expansión de la inteligencia artificial, el renovado atractivo de la renta fija tras el fin de los tipos cercanos a cero y la necesidad de invertir atendiendo a grandes tendencias estructurales más que a las tradicionales categorías de activos.
En este contexto, BlackRock mantiene su preferencia por la renta variable, especialmente en sectores que pueden beneficiarse de la inteligencia artificial, como tecnología, telecomunicaciones, finanzas y salud. Asimismo, considera atractivas determinadas oportunidades en crédito corporativo, bonos de alta rentabilidad de calidad y deuda emergente en moneda local.
Respecto a los tipos de interés, la gestora prevé descensos tanto en Estados Unidos como en la eurozona, una visión que difiere de las expectativas actuales del mercado. Por ello, muestra preferencia por la deuda de corto plazo, especialmente los bonos con vencimientos próximos a dos años, frente a referencias de largo plazo que pueden verse más expuestas a episodios de volatilidad.
