El PIB creció un 0,6% en el primer trimestre y podría acelerarse hasta el 0,7% en el segundo, pese a las tensiones derivadas del conflicto entre Irán e Israel.
La mejora de las previsiones se explica por tres factores principales: el aumento de existencias por parte de las empresas para prevenir problemas de suministro, el mayor dinamismo del consumo público y la construcción, y un comportamiento del turismo mejor de lo previsto gracias al desvío de viajeros hacia destinos considerados más seguros, como España.
Para 2027, Funcas mantiene su previsión de crecimiento en el 1,8%, anticipando una desaceleración por la pérdida de impulso de la demanda interna y la finalización del programa Next Generation. Aunque otros instrumentos tomarán el relevo, su impacto inicial será más reducido.
• Funcas sube tres décimas la previsión de crecimiento del PIB para este año, hasta el 2,5%
• La contribución de la demanda interna se eleva a 2,8 puntos, mientras que el sector exterior restaría tres décimas
• En 2027, la economía crecerá el 1,8%, sin cambios respecto a mayo, ya que desaparecerán los factores que explican la mejora para este año
• La retirada de las rebajas fiscales sobre los combustibles supondrá un aumento de la inflación de entre ocho y nueve décimas
• La tasa de paro bajaría al 9,1% en 2027 tras la creación de 900.000 puestos de trabajo netos en el bienio
La economía española encadenaría así siete años creciendo por encima de la media de la eurozona, aunque el diferencial tenderá a reducirse por la moderación del efecto de los fondos europeos y del turismo, que podría alcanzar su techo a partir del próximo año.
En materia de inflación, Funcas prevé que los efectos del encarecimiento energético y la retirada de las rebajas fiscales sobre los combustibles mantengan las presiones sobre los precios. El deflactor del consumo se situaría en el 3,2% de media en 2026, manteniendo una inflación superior a la de la zona euro.
El crecimiento económico permitirá la creación de más de 900.000 empleos netos entre 2026 y 2027, con una reducción de la tasa de paro hasta el 9,1% al final del periodo, aunque seguirá siendo de las más elevadas de la Unión Europea.
Respecto a las cuentas públicas, el déficit se mantendría en el 2,4% del PIB en 2026 y descendería al 2,2% en 2027, mientras que la deuda pública alcanzaría el 96,7% del PIB al cierre de ese año.
Funcas advierte, no obstante, de varios riesgos a la baja, entre ellos la fragilidad del alto el fuego en Oriente Medio, una posible corrección en los mercados vinculados a la inteligencia artificial en Estados Unidos y, en el ámbito nacional, la incertidumbre derivada de las prórrogas presupuestarias y la falta de avances en las reformas para afrontar la crisis de la vivienda.
