La imposibilidad de costear un hogar en los grandes núcleos urbanos está paralizando la movilidad y la promoción interna de los empleados públicos, tal y como se desprende del Estudio ‘Perspectiva y Retos del Empleado Público en España’, elaborado por Supera Oposiciones,
En concreto, un 31,5% de los funcionarios afirma haber rechazado o postergado una plaza o ascenso por no poder hacer frente al coste de la vivienda en el destino asignado.
Si bien es cierto que casi la mitad de los empleados públicos (48,8%) está dispuesta a mudarse fuera de su provincia para acelerar su carrera, la realidad financiera actúa como un muro infranqueable. De hecho, un 23,8% adicional afirma que el coste de la vida condiciona «totalmente» cualquier decisión que implique un traslado. Ante este escenario, las exigencias cambian: el 43,5% de los funcionarios ya condiciona su promoción a un incremento salarial o a un incentivo específico que compense directamente el coste de la vivienda en la ciudad de destino.
● El 43,5% de los funcionarios solo aceptaría un traslado si este incluye un incremento salarial o un incentivo específico que compense directamente el coste de la vida actual
● Para el 56% de los empleados públicos, la posibilidad de regresar a su lugar de origen o a provincias medianas es el factor clave para elegir plaza, buscando huir de la presión de las grandes urbes
● El 73% de los funcionarios defiende la creación de sedes estatales fuera de la capital y un 52,5% ve en el teletrabajo la herramienta definitiva para democratizar los ascensos sin forzar mudanzas inasumibles
Frente a la presión inmobiliaria de las grandes urbes, la periferia y las provincias medianas emergen no sólo como una opción residencial más accesible, sino como una estrategia clave para garantizar la calidad de vida de los empleados públicos. El informe revela que, para el 56% de los empleados públicos, la posibilidad de regresar a su lugar de origen o trasladarse a entornos menos masificados es el factor determinante a la hora de elegir una plaza. Este anhelo de retorno encaja con el respaldo masivo (73%) a la creación de sedes estatales fuera de la capital, una medida que el funcionariado valora como altamente eficaz para atraer y retener talento cualificado en todas las regiones, ayudando a vertebrar el país.
Sin embargo, la descentralización del Estado ya no depende exclusivamente de los traslados físicos: la transformación digital actúa como el gran catalizador del cambio. El 52,5% de los trabajadores considera que la digitalización y el teletrabajo están reduciendo con éxito la histórica brecha de oportunidades entre los servicios centrales y las delegaciones provinciales.
