La Junta de Riesgo Sistémico activa una alerta al detectar que los últimos desarrollos de inteligencia artificial son «una fuente de riesgo con potencial para generar efectos adversos significantes» El rápido despliegue de los nuevos modelos de inteligencia artificial preocupa cada vez más a los reguladores. Tanto que el Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo ha activado una alerta de riesgo sistémico para advertir de los riesgos que pueden suponer estos avances sobre el sistema financiero y ha mandado una carta directamente a todos los bancos que están bajo su supervisión para pedirles que presenten, antes del 31 de octubre, un plan de choque para protegerse de estas vulnerabilidades.
El envío de esta carta, firmada por la presidenta del Consejo de Supervisión, Claudia Buch, es un recurso poco habitual que el BCE solo utiliza por motivos de alta importancia. La misiva, conocida en el argot como ‘Dear CEO letter’ asume que el desarrollo de los últimos modelos de inteligencia artificial «tiene implicaciones potenciales profundas para la confidencialidad, integridad y resiliencia de los sistemas de información y de comunicación de los bancos». «Estos desarrollos no crean un riesgo nuevo, pero amplifican significativamente la rapidez y la escala de que se materialicen estos riesgos», añade el texto. Ante ello, y tras constatar las vulnerabilidades que tienen las entidades, el BCE da a las entidades un plazo de cuatro meses para «desarrollar un plan integral con medidas concretas para fortalecer los controles, asignando los recursos necesarios y definiendo roles claros y con un cronograma de implantación». Un plan que tiene centrarse en cinco áreas concretas entre las que destacan detectar las vulnerabilidad, aumentar las capacidades para detectar los riesgos y comprobar que los proveedores y socios de la entidad tienen mecanismos suficientes para abordar estos riesgos.
Según explicó hace unas semanas uno de los miembros ejecutivos del BCE, Elderson, esta misiva pretende «conciencia a los niveles más altos de los bancos de que estamos ante un problema estratégico». «Estas herramientas permitirán a una mayor cantidad de actores maliciosos llevar a cabo ataques con mayor rapidez, más sofisticados y con mayor precisión».
Por otro lado, la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) que supervisa el sistema financiero de toda la Unión Europea ha activado una alerta por el potencial riesgo de estos modelos de inteligencia artificial en la que avisa de que «son capaces de llevar a cabo ciberataques totalmente automatizados contra sistemas complejos» y asume que «están siendo utilizados por actores maliciosos para mejorar los ciberataques».
La JERS considera que estos avances tienen «potencial para generar efectos adversos significativos sobre la ciberseguridad» y aunque admite que la IA también ayudará a reforzar la defensa de las entidades, cree que durante unos años estaremos en un período de transición en el que los riesgos serán más elevados.
La alerta viene acompañada de una petición para tomar medidas que protejan a los sistemas de pago de estos riesgos. En concreto piden a los reguladores que revisen los marcos de ciberseguridad y refuercen la supervisión.
