«Eso es lo que más ha dañado mi relación con la OTAN… Groenlandia no ayuda a Dinamarca y Dinamarca no invierte en Groenlandia. Pero Groenlandia es una parte importante para EEUU», ha dicho en la cumbre de la alianza en Ankara. El presidente ha vuelto a alegar que necesita hacerse con el territorio porque la isla «está rodeada de barcos chinos y rusos», algo que han desmentido numerosas veces en los últimos meses expertos como Andreas Østhagen, director de investigación sobre Política Ártica y Oceánica del Instituto Fridtjof Nansen de Oslo. «No hay barcos rusos ni chinos por todas partes rodeando Groenlandia. Ni Rusia ni China tienen la capacidad de ocupar Groenlandia», explicaba Østhagen a la agencia AP en enero.
Aun así, la obsesión de Trump de hacerse con la isla no se ha enfriado, e insiste en que está dispuesto a castigar a Europa: «Podríamos retirar a todos nuestros soldados. Más les vale tener cuidado», ha amenazado. El magnate ha añadido además que «Europa ha cambiado mucho en estos 20 años», apuntando al aumento de las energías renovables como una de las causas del supuesto declive del continente. En su opinión, cualquier cosa que no sea la dependencia total de los combustibles fósiles que produce EEUU es un error.
Dentro de ese grupo, el presidente ha vuelto a dejar un recado a la primera ministra italiana, Meloni, de la que llegó a decir que «iba a pedir una orden de alejamiento» en la última cumbre del G7: «Meloni es una buena persona y me cae bien, pero no estuvo ahí cuando la necesitábamos por Irán».
El resentimiento contra sus teóricos aliados sigue claramente ahí, y el republicano ha dejado claro que solo ha asistido a la cumbre porque se celebraba en Turquía, «un país con un presidente fuerte» (es decir, autoritario, en referencia a Recep Tayyip Erdogan, que recientemente ha ordenado el encarcelamiento del líder de la oposición) «que me respeta mucho. Si no fuera así, no habría venido».
Como muestra de buena voluntad hacia su anfitrión, Trump ha anunciado que retirará las sanciones que estaban impuestas sobre Turquía por comprar sistemas de misiles rusos. «No sancionamos a amigos», ha dicho. «Tengo una buena relación con Vladímir Putin, que sé que respeta mucho a Erdogan», ha añadido el presidente. Respecto a la guerra de Ucrania, ha insistido en que «no nos afecta en nada», y ha repetido sus esperanzas de poder negociar algún día un acuerdo de paz.
Por su parte, los aliados de la OTAN han anunciado acuerdos por valor de decenas de miles de millones de dólares en la industria de defensa para la compra de aviones de vigilancia y drones avanzados —y para demostrar al presidente estadounidense Trump que Europa está invirtiendo más—.»Es dinero bien invertido», declaró el secretario general de la OTAN, Rutte, al inicio de la histórica cumbre de la OTAN en Turquía. Trump, quien aterrizó en Ankara para la cumbre el martes por la tarde, había calificado previamente a la OTAN de «tigre de papel» que sería incapaz de funcionar sin el liderazgo y el armamento de Estados Unidos.
