En el conjunto del ejercicio 2025, el número de operaciones de compraventa de viviendas en España se cifró en 752.098, un 5,1% más que en 2024. Las ventas de viviendas de segunda mano se incrementaron un 5,2%, hasta las 684.012 unidades, mientras que el aumento en el segmento de vivienda nueva se cifró en el 3,8%.
En el mercado inmobiliario no residencial también se observa un aumento de la demanda en algunos segmentos, como locales comerciales y naves logísticas, así como una subida de las rentas. En el mercado de oficinas, por su parte, la disminución de la tasa de disponibilidad a causa del descenso de la oferta nueva continúa impulsando los precios, mientras que otros nichos de mercado, como residencias para estudiantes, flex living, centros de datos y alojamientos para mayores, presentan un alto potencial de crecimiento.
Considerando la última información disponible en los registros mercantiles, la facturación agregada de las cuarenta principales sociedades inmobiliarias se situó en 14.286 millones de euros en 2024, lo que supuso un aumento del 14% respecto al ejercicio anterior en términos comparables. El aumento de la población y la buena marcha del mercado laboral seguirán sosteniendo la demanda de viviendas a corto plazo, si bien con cierta pérdida de vigor. La escasez de oferta continuará presionando al alza los precios, especialmente en vivienda nueva, aunque con incrementos menos intensos que en años previos, persistiendo la tensión en el mercado del alquiler residencial.
En enero de 2025 estaban inscritas en los epígrafes correspondientes al sector inmobiliario de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) más de 205.000 sociedades, cifra ligeramente superior a la contabilizada un año antes. Las sociedades anónimas cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario (SOCIMIS) se han consolidado como uno de los principales vehículos de inversión inmobiliaria en España.
