La directora general no está imputada en la causa y los informes de la UCO no le atribuyen, por ahora, responsabilidad penal alguna. Sin embargo, su nombre aparece de forma reiterada en la documentación incorporada al procedimiento, a la que ha tenido acceso El Independiente, por varios episodios que los investigadores consideran relevantes. Entre ellos destacan los encuentros mantenidos con Leire Díez, la imagen de cercanía que la exmilitante socialista trasladaba a terceros sobre su relación con la dirección de la Guardia Civil, el interés mostrado por determinados mandos del cuerpo y las actuaciones internas abiertas posteriormente en torno a la propia unidad investigadora. Hasta ahora, Mercedes González ha conseguido mantenerse fuera del foco judicial directo. La investigación ha analizado parte de sus contactos con Leire y su posición dentro de la estructura del cuerpo, pero ninguna decisión judicial la ha situado formalmente como investigada. Las declaraciones de este viernes pueden cambiar ese escenario.
López Malo y el responsable de la UCO que dirigía la unidad durante los hechos son dos de las personas que mejor conocen qué información circuló dentro de la Guardia Civil, qué decisiones se tomaron y cómo se gestionaron los movimientos que afectaban a la unidad investigadora. Sus testimonios no implican automáticamente una imputación para la directora general, pero sí pueden determinar si el juez considera necesario ampliar el foco sobre la máxima responsable del Instituto Armado.
