El consumo doméstico mantiene un tono débil en la segunda semana de mayo, con un crecimiento interanual en lo que llevamos de mes del 0,7% (1,1 p. p. menos que en abril).
Este resultado responde a un consumo presencial prácticamente estancado en el 0,1% (1,5 p. p. menos), cuya debilidad se concentra en el efectivo: las retiradas retroceden de forma más acusada de lo habitual y caen un 5,6%. El gasto con tarjeta muestra un mayor dinamismo, con un avance del 3,3% (1,1 p. p. menos), aunque inferior al de los meses anteriores. Por su parte, el comercio electrónico se desacelera hasta el 4,2% (3,6 p. p. menos) debido a efectos base, mientras que el gasto en recibos modera sus caídas.
Por categorías, destaca el retroceso del 0,5% del gasto en ocio y hostelería, debido a la caída de cultura y espectáculos, muy condicionada por efectos base. Precisamente, esta evolución explica parte de la desaceleración del comercio electrónico.
El comercio minorista pierde impulso y se sitúa en niveles de crecimiento prácticamente nulos, con un comportamiento dispar entre partidas: el gasto en muebles sigue creciendo, mientras que el de moda y el de electrodomésticos y tecnología desciende.El consumo por parte de los extranjeros mantiene un elevado dinamismo y crece un 11% (1,0 p. p. más).
