Los ingresos alcanzaron los 3.574 millones de euros, un 2,7% más, impulsados por la división Biopharma, cuyas ventas crecieron un 5,4%. La compañía destacó especialmente el fuerte avance de las inmunoglobulinas, con un aumento del 12,9%. La inmunoglobulina intravenosa (IGIV) creció un 12,5%, apoyada por la demanda de Gamunex en Estados Unidos y Europa, mientras que la subcutánea (IGSC) avanzó un 17,7% gracias al buen comportamiento de Xembify.
El EBITDA ajustado se situó en 854 millones de euros, un 2,4% más, elevando el margen hasta el 23,9%. La mejora de la rentabilidad estuvo respaldada por el crecimiento de las inmunoglobulinas, la recuperación de Biotest y una gestión más eficiente de los costes.
Por su parte, el flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones mejoró significativamente, hasta 91 millones de euros, frente a los 12 millones negativos registrados un año antes. A cierre de junio, la ratio de apalancamiento neto se situó en 4,2 veces EBITDA y la liquidez alcanzó los 2.030 millones de euros.
El consejero delegado, Nacho Abia, destacó la solidez de los resultados y aseguró que la compañía mantiene su apuesta por el crecimiento sostenible, la mejora de la eficiencia operativa y el fortalecimiento de su posición financiera.
