Entre ambos miembros pueden producir unos 8 millones de barriles, casi el 30% de toda la producción del cártel. Pocas horas después de esta filtración, el Gobierno de Irak ha asegurado que no están considerando realmente abandonar el cártel, sin embargo, la mecha de la desintegración podría haberse encendido ya.
Aunque el país «actualmente no tiene intención de retirarse», Irak cree que la OPEP debería aumentar su límite de producción, y si esta aspiración no se cumple, «habrá que tomar una decisión sobre si permanecer o retirarse», según ha declarado el portavoz del Ministerio de Petróleo, Salim Al-Rikabi, en un mensaje de texto al que han tenido acceso en exclusiva la agencia Reuters y Bloomberg.
La salida de otro miembro importante asestaría un duro golpe a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, cuya influencia en los mercados petroleros mundiales se ha visto mermada en los últimos años por el aumento de la oferta procedente de las empresas estadounidenses de extracción de petróleo de esquisto y otros competidores, la guerra en Irán y la reciente salida de los Emiratos Árabes Unidos. Emiratos Árabes Unidos produce de media unos 4 millones de barriles diarios, la misma cantidad que Irak. La marcha de estos dos países dejaría a la OPEP herida de muerte, con Arabia Saudí como líder indiscutible de un cártel con mucho menos poder, puesto que la pérdida de esos 8 millones de barriles restaría capacidad de control sobre un mercado que ya es cada vez más competitivo.
Una escisión por parte de Irak tendría un simbolismo adicional, ya que fue uno de los cinco productores de crudo fundadores de la OPEP, que se estableció formalmente en 1960 en Bagdad, la capital del país. Además, tendría como consecuencia práctica una menor cuota de mercado para la OPEP a nivel mundial y, por lo tanto, una menor influencia. Esta advertencia llega en un momento en que los productores del Golfo Pérsico intentan restablecer las vastas extensiones de producción petrolera que se vieron obligados a paralizar durante la guerra entre EEUU e Irán, que bloqueó en gran medida las exportaciones a través del estrecho de Ormuz. Arabia Saudí parece estar reactivando las exportaciones desde sus principales instalaciones de exportación en la región, según mostraron los datos de seguimiento de buques el jueves.
