En una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, António Costa, a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a la presidencia irlandesa de la UE, los firmantes reclaman apoyo inmediato a España, incluida una posible mayor implicación de Frontex y una cooperación más eficaz con Marruecos.
Los países expresan su «profunda preocupación» por los recientes acontecimientos en Ceuta y aseguran que es necesario impedir que las redes de tráfico de personas comprometan la integridad de las fronteras europeas. También advierten de la necesidad de combatir la migración irregular mediante acciones coordinadas y evitar políticas que puedan actuar como factores de atracción.
La carta destaca que la UE no puede permitir cruces masivos incontrolados ni la instrumentalización de la migración, y valora positivamente la colaboración entre España y Marruecos para acelerar el retorno de los migrantes que entraron de forma irregular.
Asimismo, los firmantes se muestran dispuestos a adoptar medidas adicionales, incluidas controles temporales en fronteras interiores si fueran necesarios para preservar el orden público. En esta línea, Italia ya ha suspendido temporalmente la aplicación del espacio Schengen para reforzar los controles a viajeros procedentes de España.
La iniciativa, impulsada por Italia y Dinamarca, cuenta también con el respaldo de países como Alemania, Austria, Bélgica, Polonia, Países Bajos, Suecia y Grecia, entre otros.

