De ahí la importancia de una renovación parcial; todavía no ha llegado el otoño y el invierno está lejos que permita sorprender a propios y extraños con determinados guiños gastronómicos que llamen su atención. La tarea no es fácil, y quizá por ello son muchos los que se limitan a cambiar una o dos veces la carta de su restaurante a lo largo del año y dejar que el cliente se habitué y se acabó el problema de buscar, analizar, trabajar y probar una y otra vez platos nuevos y sugerentes.

En esta ocasión, pudimos comprobar, a través de cuatro propuestas, hacia donde puede evolucionar la carta de Mercado la Reina en los próximos meses, aunque nada de lo que pensemos, y que obviamente no comentaremos con nadie, se queda en pura elucubración personal y no pase de ahí, ya que a la velocidad que evoluciona la cocina de Carpio todo es posible y pasemos de una cocina con ciertas influencias orientales o latinas a otras propuestas mas propias de la cocina griega o turca.

A continuación, degustamos unos puerros confitados. Sencillos, pero deliciosos, Y es que el puerro es una de esas verduras que hay que descubrir y trabajar porque da un juego en la cocina difícil de imaginar para un lego en la materia como el que suscribe. Pero, el simple hecho de confitarlo lentamente, con paciencia y depositarlos sobre una ligera mahonesa de trufa y decorarlo con unas buenas almendras fileteadas, lo convierten en un plato de primera, que nunca imaginamos.

El segundo es un tartar de atún que presenta una curios. La utilización de un pan pakistaní, que al menos para nosotros era un perfecto desconocido. Se trata de unas oblea ,tamaño taco que se pasan por la sartén y queda una especie de hojaldre fino, pero que se convierte en un delicioso modo de comer un tartar al cortarse en triangulo para recoger, en esa pieza perfectamente manejable con los dedos, el tartar deposito encima.

Mercado de la Reina
Gran Via 12

